¡La paz que trasciende un concepto!

Escrito el 30/06/2021
Soy Miserere


“La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad”. San Juan Pablo II

 

Me he preguntado por estas cuatro condiciones esenciales que caracterizan la paz, la manera en que las mismas deberían ser asumidas por cada individuo que vive inmerso en la sociedad, y cómo son vulneradas.

Considero importante presentar el bien moral de la paz desde esta perspectiva, debido a que al mismo tiempo se convierten en fruto moral de la asimilación y vivencia de la misma:

La verdad es condición y fruto del ejercicio de la paz, esta nace de la sinceridad, del conocimiento interior, de la honestidad y de la transparencia del hombre. La verdad constituye una vía segura para la paz, porque labra relaciones de lealtad, confianza y apoyo entre los seres humanos.

La justicia surge de la verdad y produce equidad e igualdad en la sociedad, hace que se rechacen realidades de incomprensión y esclavitud como la pobreza, el hambre y la vulneración de los derechos fundamentales del ser humano: la vida, una vivienda justa y una educación garantizada. Estos conceptos se idealizan en el papel y se tergiversan en la realidad, gracias al clasismo, al egoísmo y a la ambición de unos pocos que desean tenerlo todo.

El amor es fuente, horizonte y fruto de la paz, puede ser concebido desde tres perspectivas como: pasión o eros, relación filial o donación ágape, de las cuales la más perfecta es la última, porque implica la aprehensión de la verdad y la práctica de la justicia, dejando de lado el amor propio para emprender un camino de sanación interior que se esboza en el pasado y repercute en el presente.

La Libertad solo puede entenderse como consecuencia de un despojamiento de miedos, deseos individuales y manipulación de la realidad, de las personas, de la verdad, de la justicia y del amor. Esta hace que el hombre disponga su voluntad a lo fundamental, reconociendo que todo lo que hay a su alrededor, le favorece tanto cuanto use de los medios para el fin sin ser dependiente de los mismos. El hombre libre es capaz de amar, procurando la justicia en los hermanos para mantenerse fiel en la verdad.

La mentira, la injusticia, el desamor y la esclavitud están latentes en la vida de los miembros de nuestra sociedad y conducen a un camino de intolerancia e incomprensión, generando problemáticas sociales en diferentes contextos: violencia, aborto, homicidio, corrupción, discriminación, drogadicción, delincuencia, ludopatía y secuestros, a los que se deben dar soluciones reales, basadas en el pragmatismo de la cotidianidad.

Solo el conocimiento, la comprensión y la asimilación de los conceptos de paz enunciados, posibilitan la puesta en marcha de una paz que trasciende un tratado y no se limita a un acuerdo, sino que nace del interior del hombre que reconciliado con su historia, es capaz de forjar ese amor, esa justicia y esa libertad conducido por la verdad natural.

Es la suma de esos esfuerzos individuales los que aportan a la construcción de una paz colectiva y como nos enseña la Madre Teresa de Calcuta, ganadora del Premio Nobel de la Paz, “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”.

 

CIBERGRAFÍA

https://www.lifeder.com/problemas-sociales-colombia/